De pequeña (tenía aprox. unos 6 años) me dieron el mejor regalo pero en ese momento aún no lo sabía. Una consola de Nintendo 64 + dos controles + 5 juegos marcaron el inicio de mi infancia. Ahora, más de 20 años después, siguen siendo parte de mi vida. Volver a jugar es como viajar en el tiempo, es retornar a esos años maravillosos de mi infancia, sólo recuerdo horas de felicidad y diversión.

Modo nostalgia: ON

Si bien actualmente existen miles y miles de modernas consolas y juegos (no les quito mérito, de hecho que las probaré), mi corazón se queda con lo clásico. Para mí no hay nada que pueda superar al Nintendo 64, la conexión profunda que tengo con él y la mezcla de sentimientos que me produjo esta consola es difícil de superar. Recuerdo vivir tanto el juego que renegaba, tiraba el pobre control y gritaba cuando Mario se caía al precipicio, cuando mi Yoshi no ganaba la carrera en Mario Kart, cuando Bowser no me daba mi estrella en la batalla final.

Esta consola también me trajo daños físicos, sí, físicos. En Mario Party hay ciertos desafíos que implica usar la palma de la mano para girar el joystick rápidamente. Lo hice tantas veces y con fuerza porque no quería que mi vecina me ganara y pues… terminé lastimándome las manos. Pero valió la pena porque gané muahaha.

Nótese la imagen, era yo contra el mundo.

Si me preguntaran cuál es mi juego favorito diría “Súper  Mario 64” sin pensarlo. Es un juego hermoso, muy bien hecho. Consiste en ir consiguiendo estrellas para poder vencer a Bowser y rescatar a la princesa.

Sin embargo, lo más cautivante es el hecho de entrar a diferentes mundos a través de las pinturas y paredes. Excelente detalle. 

 

 

Sumamos el increíble soundtrack con bellas
melodías que acompañan a este juego y ya
tenemos una gran creación.

Nintendo 64, ¿qué más podría decir acerca de esta maravillosa y especial consola? Como bien dicen, fue una eclosión, un nuevo despertar en los videojuegos y el nacer de obras originales e irrepetibles. Me ofreció mundos, paisajes amplios e increíbles en donde los creadores pudieron explotar toda su creatividad. Me permitió explorar, descubrir y soñar.

Gracias por tantas horas de diversión, Nintendo 64.

Por Codekiller

Entusiasta de la tecnología y apasionado por los vídeo juegos.

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